Una vez tuve un sueño: escribir un libro.

  • 03 Dic 2020
Una vez tuve un sueño: escribir un libro.

Fue un sueño recurrente, lo soñé una y otra vez, pero nunca llegaba a encontrar el momento de sentarme delante de la primera página en blanco del ordenador.

Garabateaba ideas en un cuaderno, que se iban acumulando, argumentos, personajes, descripciones de aquí y de allí… pero la página de mi ordenador seguía en blanco. Y yo seguía soñando con escribir un libro.

La procrastinación, esta palabrita tan complicada, me acompañaba día tras día, año tras año. Y es que escribir es un ejercicio de constancia, perseverancia y disciplina.

Y yo, yo soñaba con una especie de canalización iluminada, en la que me levantaría un día, me sentaría delante del ordenador y tachan, por arte de magia aparecerían unas 200 páginas de una increible historia, emocionante y divertida.

Esa canalización nunca llegó, pero si la cuarentena. Días interminables que vivimos todos en marzo, y lo vi clarísimo, Sonsoles, ahora o nunca. Y así fue como me senté y me marqué unos objetivos diarios, tantas páginas al día. Tenía clara la historia, era cuestión de darle forma. Escribí, mucho de hecho, pero no me convencía, había algo que le faltaba, no terminaba de encajar las piezas. Y lo dejé, lo digo casi con vergüenza, pero el texto me pudo, así que lo enterré en una carpeta amarilla de mi escritorio.

Cada día que encendía el ordenador la miraba de refilón, libro, 5 letras, simples y sencillas, que me recordaban que había sido muy osada hasta para ponerle nombre. Me enfrasqué en otros proyectos, otras tareas que ocupaban la mayor parte de mi tiempo y dejé de pensar en el libro.

En esos meses había estado trabajando y diseñando mi método AVANCE, con herramientas muy potentes de ayuda, cómo son la aceptación, el viaje interior, el re-nacer, el poder de las palabras y la elevación de la consciencia.

Y fue entonces cuando me iluminé y pensé, porque no utilizas esa historia del libro para hacer llegar todo este material a la mayoría del público, hacerlo mediante un relato novelado, en la que sea fácil interiorizar las enseñanzas a la vez que el lector disfruta de la lectura

Abrí mi carpeta amarilla y entonces sí que fue un no parar, muchas horas, muy bonitas, en las que día a día iba dando forma a la historia y entendí, que el libro, por fin, tenía su propio propósito, mucho más allá de mi sueño egótico de escribir un libro.

Y así fue como nació VITAMINAS PARA EL ALMA, una novela de amor, que te acompañará a realizar un viaje de descubrimiento por Marruecos, mientras recorres tu propio camino de crecimiento personal.