La Felicidad está en la sala de espera de la felicidad

  • 19 Ago 2020
La Felicidad está en la sala de espera de la felicidad

Esta frase no es mía, se la escuché hace años al gran Eduardo Punset, y sobre ella escribí uno de mis primeros post en mi antiguo blog de viajes justo unos días antes de empezar mi camino de baldosas amarillas por Argentina.

Y hoy repasando algunas cosas he vuelto a releerlo y básicamente hablaba sobre eso, lo grande que es imaginar y soñar un viaje incluso antes de comenzarlo, porque ya le estás dando forma, lo estás creando y ya sabeís los más viajeros que los viajes se viven 3 veces, cuando los planeas, cuando los realizas y cuando los recuerdas.

Y hoy quiero aprovechar estas líneas para hacer una reflexión sobre la capacidad de crear e imaginar; decía Einstein

" La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación crea el mundo"

Y es que pensar depende del hemisferio izquierdo del cerebro y va a depender mucho de los conocimientos que ya tengas almacenados, no puedes pensar sobre algo que no conoces, pero IMAGINAR, imaginar es ilimitado, tu eres el creador y puedes imaginar lo que quieras, lo conozcas o no, imágenes, sonidos, olores, sabores... imaginar activa el hemisferio derecho de tu cerebro y no tiene límites.

Es por ello que que es una herramienta tan poderosa para el crecimiento personal, visualizar e imaginar. 

En la metafísica existe un principio que es el principio del mentalismo, que viene a decir que lo que piensas sumado a lo que sientes y a una emoción genera una vibración que crea ese pensamiento, claro que también dependiendo de la índole del pensamiento entra en escena el subconsciente colectivo como bien describió el psiquiatra Carl Jung en su extensa obra y las creencias limitantes que tenemos todos como sociedad.

Pero vamos sin profundizar más, porque daría para mucho, el poder de la imaginación es tan poderoso que bien empleada nos lleva a mantener una vida plena y exitosa. Todos aquellos que nos atrevemos a soñar a lo grande nos permitimos anticipar el futuro que deseamos experimentar y eso nos motiva a ponernos las pilas y tomar acción para experimentarlo.

Porque imaginar nos saca del camino establecido y nos hace libres para crear nuevos caminos.

Y por eso volviendo al principio os pongo mi ejemplo, yo soñe, yo me imaginé haciendo un viaje largo de descubrimiento, imaginé que todo saldría genial y que disfrutaría al máximo de él y cuando lo imaginé tanto y tan fuerte que no veía otra cosa, tomé acción y me compré un billete de avión a Buenos Aires, y de ese modo lo convertí en realidad, y de ese modo, con toda la felicidad y el poder que me dió visualizarlo lo pude crear y aún fue mucho mejor de lo que lo había soñado.

Ahora tú, no dejes de soñar.